El pasado día, el colegio celebró la esperada Fiesta de la Gratitud, una jornada marcada por la emoción y un ambiente familiar muy, muy grande que se pudo sentir en cada rincón. Desde el inicio, alumnos, profesores y familias compartieron juntos este momento especial, creando una sensación de cercanía y unión que hizo del evento algo único.
Durante la celebración, todos los cursos participaron en distintos bailes preparados con ilusión. Las actuaciones llenaron el escenario de energía y entusiasmo, mientras el público acompañaba con aplausos y sonrisas, reforzando ese ambiente tan cercano y acogedor que caracterizó toda la jornada.
Como broche final, todo el colegio se unió para cantar una canción conjunta en agradecimiento. Fue un momento muy emotivo en el que, una vez más, se hizo evidente ese gran espíritu Salesiano y familiar que une a toda la comunidad educativa, dejando un recuerdo inolvidable para todos.


